TEST DE AUTOEVALUACION
TAREA: En el enfoque de competencias para la educación, las principales tendencias de las propuestas curriculares se orientan a: 1. Flexibilidad – 2. Polivalencia –3. Pertinencia y factibilidad – 4. Carácter – 5. Reducción de la carga académica - 6. Menor presencia - 7. Educación integral - 8. Énfasis en lo básico. Elija dos de los anteriores términos, explíquelos y argumente sobre ellos.
Es importante recordar que la educación es una parte vital del desarrollo humano tanto para el individuo y su familia como para la nación. La globalización presente en el mundo moderno hace que la educación superior como productora y difusora de conocimientos sea un elemento esencial para el desarrollo nacional de los países desarrollados y en vías de desarrollo. Las instituciones educativas tienen entonces la labor de responder de forma adecuada a los requerimientos de la situación actual tanto a nivel económico como social logrando así un desarrollo nacional creciente. Para lo anterior se requiere entonces de una educación basada en competencias donde se les ofrezca a los individuos programas educativos que sean pertinentes y de calidad.
La globalización que estamos viviendo hace que la educación constantemente tenga que revisar si está ofreciendo a los individuos una formación pertinente que se encuentre acorde con una sociedad cada vez más demandante y exigente brindando así la posibilidad para que las personas desarrollen con éxito sus potencialidades, participen en igualdad de condiciones y contribuyan a elevar la competitividad y prosperidad de sus naciones.
En la actualidad tanto los encargados de planear, diseñar y elaborar los currículos en las instituciones educativas como los docentes deben tener su mirada hacia el enfoque de competencias en la educación. La UNESCO define el término competencia como “el conjunto de comportamientos socioafectivos y habilidades cognoscitivas, psicológicas, sensoriales y motoras que permiten llevar a cabo adecuadamente un desempeño, una función, una actividad o una tarea”. Tobón, Pimienta y García Fraile, en el 2010 dicen que actualmente las competencias se entienden como “actuaciones para identificar, interpretar, argumentar y resolver problemas del contexto con idoneidad y ética, integrando el saber ser, el saber hacer y el saber conocer.
La flexibilidad, la pertinencia y la factibilidad hacen parte de los elementos que deben estar presentes cuando hablamos en el enfoque de competencias para la educación sobre las propuestas curriculares.
En el décimo plan decenal de educación 2006 – 2016 mencionan que la pertinencia como concepto de Calidad Educativa se refiere en primera instancia a “reconocer que el centro de los procesos educativos son los niños y las niñas a quienes hay que garantizar sus derechos fundamentales entre los que se encuentra el derecho a la educación de calidad. La calidad supone que lo que se enseña debe responder a su contexto y a sus circunstancias específicas, y que, como mecanismo de superar las desigualdades (equidad) la educación debe promover el desarrollo de las potencialidades y capacidades que le permitan desarrollar las competencias para superar la pobreza. De igual forma la calidad educativa se constituye como una forma de desarrollo social que permite interactuar con el mundo global, pero a su vez comprender el mundo Local haciéndolo relevante a las circunstancias específicas en que se desenvuelven los estudiantes”. Es decir que cuando hablamos de pertinencia queremos decir que la educación ofrecida por las instituciones educativas debe ser significativa para una variada gama de personas que pertenecen a múltiples contextos culturales y sociales con igual diversidad de capacidades e intereses dándoles la posibilidad entonces de apropiarse de los contenidos tanto de su cultura local como de la mundial pero también de construirse como sujetos en sociedad, desarrollando su autogobierno, identidad propia, libertad y autonomía.
Para que exista pertinencia es necesario que currículo, oferta educativa y métodos de enseñanza sean flexibles para poderse adaptar a las necesidades, características e intereses de los educandos al igual que a los diferentes contextos culturales y sociales.
Así como la pertinencia social de un programa educativo se entiende como la medida en que las instituciones educativas hacen su contribución para que en la sociedad se alcancen mejores niveles en su desarrollo económico y social; la factibilidad es aquella que permite establecer si existen las condiciones adecuadas para que un programa educativo tenga éxito en la sociedad y entorno en el cual es ofrecido.
Al hablar de flexibilidad curricular estamos haciendo referencia a una apertura de límites lo cual se extiende también a las relaciones entre diferentes campos o áreas del conocimiento/contenidos que hacen parte de un programa educativo. Desde la perspectiva del estudiante sería la posibilidad que tiene de elegir de acuerdo con sus necesidades, intereses, motivaciones y posibilidades, el lugar, momento y forma de su aprendizaje.
Desde el papel de quien enseña se entiende como la necesidad de brindar un mayor apoyo a través de tutorías, técnicas y métodos que favorezcan la autonomía de los educandos, siendo también un facilitador de espacios de análisis y reflexión que acerque a sus estudiantes a situaciones reales que le permitan comprender su quehacer profesional.
Y por último desde el papel de la institución educativa serían los diferentes y diversos medios, apoyos, tiempos y espacios ofrecidos para responder a las demandas, generar mayor cobertura y calidad educativa.
Hablaríamos entonces de una flexibilidad en términos de espacio, tiempo y contenido.
En cuanto a las propuestas en torno a la flexibilidad curricular, me parecen interesantes sin embargo pienso que le que habla sobre los tiempos no se adapta a nuestros estudiantes puesto que aún no están formados para tener tanta libertad y períodos de tiempo tan flexibles como los de la propuesta educativa en la Universidad (entre 3 y medio y 7 años) para cursar una carrera. Aún tienen una mentalidad en los que se requieren límites más cortos para obtener resultados y logros, están inmersos en una cultura donde se trabaja bajo presión, todo se deja para lo último e incluso así en ocasiones no se cumplen los objetivos trazados. Debemos entonces enseñar a nuestros estudiantes desde pequeños a ser autónomos, libres, conscientes del manejo del tiempo para hacer poderle dar a los universitarios y porque no a los estudiantes de colegio la libertad que se merecen para el cumplimiento de sus metas dentro de su proceso de aprendizaje.